UN CRUCERO POR EL MEDITERRANEO

.
Siempre he pensado que tan importante es planear un viaje, como el viaje en si mismo. El hecho de buscar información de los lugares a visitar, entrar en foros para resolver dudas, idear itinerarios etc, hace que empecemos a viajar antes de hacer las maletas. Por eso, cuando pensé realizar un crucero, algo en mi interior me dijo que era una herejía a mis principios. Pero, nunca se sabe si la sopa está buena, hasta que se prueba. Y ahora puedo decir con conocimiento de causa, que el consomé resultó exquisito.

Evidentemente es otra forma de viajar, más cómoda, menos sorprendente y un poco masificada, pero todo viaje tiene su encanto si se sabe sacar aprovecho.
Como era mi primer crucero elegí el mediterráneo (se supone que es un mar tranquilo) y un barco grande (como dice el refrán: grande, ande o no ande). Total, que salimos de Valencia con la empresa MSC y el barco denominado Orchestra. Una mole de 15 pisos, que lleva 1000 tripulantes y 3000 pasajeros. Por gente no iba a quedar.


Msc Orchestra en Ibiza

Camarote con balcón, que siempre queda mas elegante y funcional (en caso de hundimiento, abres el balcón y sales nadando).
Hicimos cinco escalas que luego detallaré por encima, pero es mas importante detallar la vida a bordo.

Lo que si esta claro que en un crucero no vas a ver con detalle ninguna lugar que donde haga escala, salvo que sea del tamaño de Lugo y esté cerca, por que como mucho , no estas en puerto mas de 8 horas, y en algunos sitios no llegas ni a 5. Entre que bajas y buscas trasporte y luego vuelves un rato antes de zarpar ( el barco no espera ), pues todo lo veas a “matacarrera”. También tienes la opción de hacer una visita organizada a través del barco o con empresas externas, pero es el “correquetepillo”, de toda la vida. Siempre detrás de un guía, pendiente que no se te pierda, buscar un sitio rápido para un pis y luego una hora en la tienda de turno para que compres algo. Lo que más vas ver, es el cartelito que lleva levantado. Un agobio. Lo único que haces es deambular de un lado para otro pero lo que se dice ver, pues de pasada.

Lo bueno del barco, por lo menos en mi caso, fue la gente que conocimos. Tuvimos la suerte de coincidir en la mesa de la cena (asignada para todas las noches) con otras tres parejas de españoles y la verdad que una gente excelente. Hicimos una buena relación y espero que a partir de ahora, una buena amistad. Si os ocurre lo mismo, os lo vais a pasar bien. El barco ofrece mucha diversión y si tienes con quien compartirla, os lo pasareis estupendamente.

Que es lo positivo que observé en el barco. Primero las llegadas y salidas de los puertos. Hay cosas que no tienen precio, por ejemplo estar desayunando en el puente 14 (por cierto totalmente acristalado) y entrar en la bahía de Nápoles con el Vesubio al fondo, es como la mastercard: No tiene precio.
Las cenas son espectaculares. Cinco platos, bien presentados, mesa con mantel de lino, te cambian los cubiertos con cada plato, tienes un camarero asignado, que a veces tarda un poco (pero es que hay un huevo de gente cenando a la vez) y el comedor muy a lo italiano, elegante, aunque un poco recargado.
Y si no quieres esperar, o te has quedado con hambre, que gente “pa tó”, te subes al buffet y comes hasta reventar. Pero no es plan.
Tienes espectáculos todas las noches. Que son los mismos artistas siempre haciendo cosas parecidas, pero si no te pones las gafas, te parecen estupendos. Yo de todas maneras soy muy conformista y todo me suele parecer bien.
Si te gusta los bailes, te chifla el karaoque, y no te importa hacer un poco el ridículo saliendo a escena por cualquier cosa, un crucero es tu edén. Por que todos los días tienes actividades de ese tipo en varios salones (yo creo que habría unos 10 diferentes). El que diga que se aburre hay que tirarlo por la borda (que es otra actividad por cierto).


Disco
 El barco te ofrece muy buenos momentos si sabes apreciarlos. Caminar por la cubierta al amanecer, tomar el sol en la planta superior, que te sirvan una copa en tu hamaca, ver el anochecer desde tu balcón del camarote y despertarte cada día en una ciudad diferente. Como dije antes, hambre no vais a pasar y más bien tratar de subir a bordo con peso de menos.

Lo negativo. No creas que es el mareo. Estos barcos tienen estabilizadores y casi no notas el vaivén. Lo peor es el frío que hace dentro (en verano). Que horror. La mitad de los conocidos salimos con faringitis o un catarro.
A veces había 15 grados de diferencia del interior al exterior. Así que sabéis, llevar una chaqueta y usarla como salvavidas.

Referente a los puertos que tocamos, pues hicimos de todo.
En Ibiza , fuimos por nuestra cuenta. Un taxi a la ciudadela y un paseíto de hora y media. Un café en el centro y para el barco, que la escala era corta.
En Túnez, contratamos una agencia externa. Paquete completo de visita a la medina (paseíto por sus calles, pis y tienda). Luego a ver cuatro piedras a Cartago ( que decepción no queda prácticamente nada allí, se lo llevaron todo para construir mezquitas y mansiones) y como postre el pueblo turístico de Sidi Bu Said. Pueblo sería, pero no llegué a verlo, porque esta tapiado por centenares de comercios y tiendas de souvenirs. Lo único bueno, es una vista del golfo de Túnez desde lo alto.
De ahí al autobús. Barco, ducha, cena y copa.

Una noche de navegación y para Sicilia.
Bonita llegada. Va costeando toda la isla hasta llegar a Catania.
Aquí también visita organizada a Taormina. Un pueblo a unos 70 Km. del puerto.
A mitad de trayecto el guía se da cuenta que se olvidó una pareja.
Parada en una área de servicio al pié del monte Etna. Impresionante. Por Dios que hoy no explote. Media hora de espera y llegan el taxi con los olvidadizos.
Nos da tiempo a ver lo cara que es la gasolina en Italia.
Como el guía va a tener que pagar el taxi de su bolsillo, mi samaritana mujer propone (con buen criterio), recolectar un euro por persona (niños excluidos) para que el día de trabajo no le salga encima caro. Tres parejas se niegan a cotizar. Que horror de miseria humana.



Taormina (Sicilia)
  Taormina es interesante. Colgada en una roca y con un anfiteatro en muy buen estado.
Un helado es una buena opción en este bonito lugar.
De vuelta nos llevamos dos polizones de otra excursión del mismo barco que los han dejado en tierra. Éramos el último autobús y si no, pues un taxi hasta el puerto y no menos de 100 euros que duelen. Además del susto que te metes.

Por la mañana siguiente en Nápoles. Que preciosa es la llegada. Vale la pena madrugar y ver pasar la isla de Capri (no demasiado cerca, por si acaso) y entrar en la bahía con el Vesubio presidiendo la postal. Bellísimo.


Mercado en Nápoles
 
Ese día pasamos de visita organizada y dimos una vuelta por nuestra cuenta por la ciudad. La verdad vale la pena. Es una urbe muy bulliciosa, llena de comercios, calles con ropa tendida, gente vociferante, muy a lo película de Visconti.

Mañana Livorno. Allí contratamos una furgoneta de 8 y nos llevó a Lucca y Pisa. El primero precioso. Una pequeña ciudad amurallada que está perfectamente conservada. Paseito relajante y café en una de sus plazas.

Lucca
 Luego de vuelta, parada en Pisa. Miles de gente haciendo fotos en la típica posición de “apoya la torre”. La catedral vale la pena pagar por entrar. Majestuosa.


Pisa
 Ya nos quedaba solo una escala, que iba a ser en Villefrance (cerca de Mónaco) , pero como el mar andaba un poco revuelto nos derivaron a Marsella.
Y pensareis que hay interesante en esta ciudad: pues nada. Pero das una vuelta, te tomas un café en una terraza y callejeas un poco. Luego nos subimos a un bus turístico que nos dio una vuelta por toda la urbe.
Y eso fue todo.

Esa noche, cena de gala con el capitán.
Yo sí que llevé una chaqueta (que bien que pesaba), hay que lucirse un poco , que el tiempo pasa y dentro de nada ya no queda ni eso.


Comedor.Cena del Capitán
 No todo el mundo lo respeta y es una pena, porque era una buena tradición y a las mujeres les gusta siempre tener una excusa para arreglarse. Y si tu mujer va a ir tuneada, pues tú tienes que ir a la par.
De ahí a Valencia y fin de la historia.

Animarse y hacer un crucero que os va a gustar.
Es como una experiencia global, realmente no es turismo, ni descansas, y menos te relajas con tanta actividad, pero lo pasas bien y haces amigos, y siempre tienes algo que contar. Además ya se sabe, que después de un viaje hay que descansar unos días, porque para descansar, lo mejor la casa de uno.

Feliz travesía.



LISTADO CON TODAS LAS ENTRADAS DEL BLOG


.
Viajar siempre vale la pena, primero, porque rompemos con la monotonía de la vida diaria, y segundo, porque al enfrentarnos con otros lugares y otras gentes, nos obliga a efectuar una mirada hacia nuestro interior y, por consecuencia, ayuda a entendernos, valorarnos y conocernos mejor.

Aquí os dejo la relación de todos los post que he ido escribiendo.


Guía de ciudades:

*AMSTERDAM. HOLANDA.

*ESTAMBUL. TURQUIA.

*POMPEYA. ITALIA.

*OPORTO. PORTUGAL.

*BRUSELAS, GANTE Y BRUJAS.BELGICA.

*BRAGA. PORTUGAL.

*GUIMARAES. PORTUGAL.

*WASHINGTON. USA.

*NEW YORK. USA.

*FERROL. ESPAÑA.

*LEON. ESPAÑA.

*TRUJILLO. ESPAÑA.

*RUINAS DE KUELAP. PERU.

*VENECIA. ITALIA.

*PARIS.FRANCIA

*LA MEDINA DE FEZ. MARRUECOS

*CHAVIN DE HUANTAR. PERU

*ROMA. ITALIA.

* PRAGA. CHEQUIA .

*TENERIFE (CANARIAS). ESPAÑA

*BILBAO Y SAN SEBASTIAN. PAIS VASCO. ESPAÑA.

*CADIZ. ESPAÑA.

 *CADIZ. PUEBLOS BLANCOS.


Generalidades:











Relatos de viajes.

DE LIMA A BRASIL VIAJANDO POR TIERRA.

LA SELVA DE PERU.

DE LIMA A HUANCAYO. PERU

RIAS ALTAS.GALICIA

RIA CARIÑO-ORTIGUEIRA.GALICIA

BAELO CLAUDIA. RUINAS ROMANAS. CADIZ


Curiosidades, reflexiones, anéctotas y experiencias .

QUE STATUS SOCIAL TIENES ?

FAMOSOS CAFES EUROPEOS.

UNAS GAFAS PARA VIAJAR.

FRASES Y PALABRAS EN INGLES

INGLES PARA ENTEDER A UN MÉDICO

CONSEJOS PARA MARRUECOS

MIEDO A VOLAR. COMO SUPERARLO

UN MENSAJE EN LA BOTELLA

ANIVERSARIO DEL BLOG.

 ENTREVISTA PERIÓDICO.

ENTREVISTA RADIO CADENA SER.
*

PUEBLOS BLANCOS DE CADIZ. (QUE VER EN ARCOS, VEJER, OLVERA, SETENIL ...)

            El año pasado que estuve un mes en Cádiz , tuve la oportunidad de recorrer parte de su provincia, que todo sea dicho, es realmente muy interesante. Uno de los sitios que me quedaron pendientes fue la ruta de los pueblos blancos de la sierra.
           Esta ruta de pueblos blancos comienza en Arcos de la Frontera y llega hasta Ronda, en la provincia de Málaga.
           Todos estos pueblos suelen tener el mismo patrón. Están situados en una loma o colina, tienen un castillo en lo más alto y son blancos.
          Lo de blanco es por el calor que hace, y ya se sabe que el color blanco es el mejor refleja los rayos del sol, y por lo tanto es el color mas fresco. Los castillos se fundamentan en que durante mucho tiempo fueron frontera con el reino del Granada y cumplían labores defensivas, de ahí que la mayoría tengan el topónimo de la frontera. Posteriormente a la conquista de este Reino, perdieron su función estrategia y fue surgiendo unas poblaciones estables a su alrededor.


La llegada a cada una de ellas es de lo más espectacular. El contraste del terreno (normalmente árido) resalta mas aún el blanco de sus casas. Y se encima están coronados con esplendidas fortalezas, realmente se asemejan a un pastel de nata con guinda en forma de torreón. Para comérselos.
        Como era Agosto, pensé en salir temprano para tratar de evitar los calores del mediodía, pero claro es que desde Cadiz hasta el primer pueblo al que llegué que fue Olvera, fueron unos 140 Km , así que hasta las 11.30 no llegué hasta allí.



Cuando abrí la puerta del coche pensé que en la zona había caído hace poco una bomba termonuclear. Que horror !!!!. El calor era insoportable. Mire el termómetro que tenia una farmacia cerca…..39º , y no era ni las 12 de la mañana.

Me pegué a la pared como si fuera spiderman y traté de avanzar por la poquita sombra que ofrecían los alfeizar de las casas. Una señora que me observaba me dijo la frase típica: Que !....musha caló. Yo la hubiera matado, pero no era plan de empezar el día así.
Le respondí: Y lo que queda todavía
Miré la fortaleza en lo alto de la colina. Me parecía la subida a los Lagos de Covadonga.


Serpenteando entre las sombras llegué hasta la base del castillo. Para mas inri, en vez de cuesta , me encontré una montón de escaleras, de esa que encima tienen inclinación . Madre mía. Menos mal que no fumo que si no me muero en la subida.

En lo alto se puede visitar el castillo y un pequeño museo (la entrada es muy barata: 2 euros). La vista espectacular. Y la fortaleza muy bien conservada.

De bajada entre en un bar para tomar algo que andaba deshidratado. Yo, que soy muy cafetero, pedí un café con leche y un vaso de agua. El camarero me miro como pensando de que psiquiátrico me había escapado. Pero como decía mi abuelo: lo que quita el frió quita el calor. De todas maneras le puntualice: el café templado que ya está el tiempo caliente. Me parece que este día el refrán no funciono. No había quien se tomara algo caliente.

Me recomendaron visitar un monasterio que esta en la carretera que va a Setenil de las bodegas. Se llama de Los remedios y esta a 2 km de Olvera. Vale la pena. Una capilla pequeña con las paredes policromadas, un retablo interesante y zonas para ofrendas, exvotos y depositar velas. Tiene fama de santuario milagrero por todo lo que se ve que han dejado en las paredes. Yo por si acaso puse mi velita para por si acaso.

Estaban celebrando misa así que no pude entrar en la capilla y la tuve que ver desde la puerta. Los asistentes (que por cierto llenaban el recinto), debían de estar de vía crucis porque dentro era una sauna. La gente sudaba que daba calor verlos.El ventilador lo único que hacia es repartir uniformemente a todos el bochorno de la capilla. Era un calor democrático porque llegaba a todos por igual.

Desde allí, me encaminé a Setenil de las bodegas, que estará a unos 15 Km. Por una carretera que recuerda por su estrechez y las curvas a la España de los años 60, aunque el firme está en buen estado.



Setilen la verdad vale la pena. Es un pueblo pequeño y lo diferencia de los demás porque muchas de sus casas están escavadas en la roca ( me imagino que para ahorrar ladrillos y aire acondicionado). Como ya debían de ser las tres de la tarde, me fui a comer algo. En el centro tienes unos mesones que están bien con terracitas y todo (si eres valiente y aguantas el sol). La verdad que con tanto calor no apetecía comer nada. Pedí un gazpacho, pero mala pata se había acabado. Le dije que una ración de queso. Me dijo que si quería probar uno de la zona, y me pareció bien. Mal rollo…El citado queso (muy rico por cierto) es semejante al manchego, y os aseguro que comerlo en pleno verano es echarle valor. No lo podía tragar por que era imposible ensalivar con la deshidratación que llevaba encima. El queso se me convertía en una masa pastosa imposible de tragar. Es como cuando metes una madalena en el leche y se chupa todo el liquido. Pues igual. Notaba que me chupaba hasta el sudor. Tuve que pedir otro acuarius porque no podía tragarlo.


Después de reponer fuerzas y líquidos y bajo un sol abrasador me dirigí hasta el siguiente pueblo, Zahara de la Sierra. Estará a unos 20 Km, y la estampa es como los anteriores. Encalado, en una colina y con su castillo coronado. La verdad que di una vuelta rápida, me tome una coca-cola y me marché, por que no podía mas con la calorina. La verdad que estos lugares se deben visitar fuera de la temporada de verano.


De vuelta quería parar en Arcos de la Frontera, pero no tuve valor. Me fui para Cádiz, me puse el bañador y me largué a la playa. El único sitio donde se puede sobrevivir con esas temperaturas.

Dejé pasar unas semanas y cuando pasó la ola de calor volví a ver dos pueblos que vi el año pasado y que me encantaron: Arcos de la Frontera y Vejer de la Frontera.

La llegada a Arcos es espectacular. En lo alto de la colina , con el rio Guadalete pasando por debajo y un ladera escarpada que cae en línea recta.


Deje el coche en el aparcamiento vigilado e hice la subida a pié. La verdad que cuesta llegar hasta arriba, pero merece la pena. La zona del parador, ayuntamiento y basilica es muy interesante, pero sobre acercate al mirador que hay al fondo y que da miedo asomarse.

Aprovechar y entrar en la basílica, impresiona sus retablos y la belleza de sus capillas. Luego callejear, que está llena de rincones interesantes.


Desde aquí, dirigiéndose hacia la costa de Barbate encontrareis a Vejer de la Frontera , para mí el pueblo más bonito del entorno. No está incluido en la ruta de los pueblos blancos, porque está pegando a la costa, pero su entorno es semejante a todos estos. Esta declarado desde hace varios años pueblo monumental. Dejar el coche en el aparcamiento gratuito que hay al lado de la oficina de turismo. En verano tienen visitas guiadas al final de la mañana y otra por la tarde. Vale unos tres euros y vale la pena apuntare.


El recorrido dura una hora mas o menos y os enseñan la ciudad. De todas maneras lo interesante es perderse por sus calles y sentarse en alguna de sus terrazas y tomar un te o un café. Vejer fue una de los primeros asentamientos moriscos. Hay que recordar que la batalla de Gadalete se libro a unos 2 km de esta ciudad.


Posee una pequeña alcazaba, un barrio judío, cuatro puertas que daban acceso al recinto amurallado y un basílica interesante. Lógicamente, al ser una ciudad de frontera posee varias casas blasonadas que hacen honor a su historia, y una, la del mayorazgo,tiene un patio andaluz cuajado de plantas y digno de ver.


Como es particular, con un pequeño donativo voluntario entráis y podéis llegar hasta un torreón de la muralla. Cuando fui yo hasta había una pareja de novios haciendo el famoso reportaje fotográfico (que la felicidad les dure).



Lo bueno de Vejer es que las calles, comercios y locales de restauración, están integrados en el entorno y no tienen rótulos comérciales que desentonen. Si vais por la tarde y os quedáis a cenar, acertareis plenamente. Esta lleno de pequeños mesones, cafeterías, pastelerías y teterias a cual mas atractiva.

VENECIA. QUE VER.

Venecia no se puede considerar como un destino tópico, sino más bien como un lugar mítico. Es como el Samarkanda Europeo, un lugar inmortal en el tiempo. Yo estuve en Venecia hace unos diez años, y tanto me impresionó que tenia que volver y disfrutarla en su totalidad.
Venecia no es la plaza de San Marcos, el Gran Canal o Rialto, es mucho más que eso. La grandeza de esta ciudad son los miles de rincones, callejones, sotoportegos, puentes y edificios de decadente glamour, que le confieren un encanto que no tiene ninguna ciudad en el mundo. Las habrá más espectaculares, pero ninguna posé este hechizo que la hace inimitable y sobre todo inolvidable.



El viaje lo hicimos en Vueling. Yo que odio los aviones, no me hacia mucha gracia viajar en estas compañías low cost, pero bueno. De todas maneras el avión lo vi un poco viejo (y eso que no mire mucho, que ojos que no ven corazón que no sufre). Peor fue cuando despegó, los motores metían un ruido ensordecedor que no parecía normal. Yo, como siempre trato de sentarme adelante, miré al sobrecargo y como su cara no cambió de gesto, me quedé mas tranquilo. Que le voy a hacer, reconozco que soy un aviónfóbico, pero, si quiero viajar, tengo que superarlo.
De año en año me estoy dando cuenta que: o estoy creciendo o la distancia de los asientos en los aviones se está reduciendo. Debe ser lo segundo, porque yo ya hace tiempo que dejé de crecer, mas bien vamos menguando. A parte de la incomodidad de las piernas, es que en este tipo de aviones es imposible leer. Como ya tengo unos añitos, para poder leer tengo que alejar la revista o el periódico, y claro con tan poca distancia pues no puedo enfocar bien las letras. O meto el periódico en el vecino de al lado o me dedico a ver las fotos. Que mala es la vejez.
Otro consejo del avión, tratar de sentaros en la parte derecha, tanto en el aterrizaje como el despegue vais a poder ver Venecia perfectamente y es una vista maravillosa. Un buen aperitivo y despedida para vuestra estancia.
Lo primero que tenéis que hacer al salir del aeropuerto es acercaros al mostrador de Venice connected ( a la derecha de la puerta) y sacar un abono de trasporte para los días que estéis. Lo hay desde un día a una semana. Nosotros sacamos el de una semana , por que aunque íbamos a estar 6 días , nos salía mas barato así. De todas maneras es caro ( 50 euros por persona el semanal) . Pero sino tendréis que pagar 6.5 euros por trayecto cada vez que montéis (precios de finales del 2009) . Hay gente que dice que se monta sin pagar, pero no vale la pena el mal momento que se pasa si te piden el billete y no lo tienes (a parte de la multa). Además os vale para el autobús (el nº 5), que va desdé el aeropuerto hasta Venecia ( Piazza de Roma) en el gran canal. Aquí ya coger el vapporeto que os dejara más o menos cerca del hotel que tengáis reservado.
Yo os aconsejo reservar hotel en la misma Venecia, no ir a Lido o a Mestre. Estos últimos tienen alojamiento mas barato, pero vais a perder el encanto de estar en la misma ciudad, además del tiempo para ir y venir de la ciudad al hotel.
Lo mejor, uno cerca de de los canales principales, porque ir cargando con las maletas por esas callejuelas, y sube y baja puentes, es un coñazo. Además al principio os vais a perder, así lo mejor un buen plano de la zona del hotel (sacarlo de Google maps) para no andar ya perdido el primer día.
Nosotros nos alojamos en un Hotel pequeño ( lo llaman ahora BB) , pegado al gran canal y cerca de la parada de San Stae, llamado Ca San Giorgio. Nos encantó. Esta en la zona de Santa Croce .Tenía muy buenas referencias de Tripadvisor, y no nos defraudo. Habitaciones muy bien decoradas, el personal atentísimo (una de las dueñas, Camila, habla perfectamente español). De precio nos salió 160 e/día, con desayuno. Para lo que es Venecia no es caro y la relación calidad precio excelente. De todas maneras Venecia se merece un hotel con algo de encanto.
(foto abajo)
Primero enteraros de las líneas de los vaporetto para poder desplazaros mas rapidamente. La línea 1, por ejemplo, que recorre todo el gran canal, y ya solo ese viaje es un recorrido turístico en sí por lo magnifico que es . Por lo menos realizar uno de día y otro por la noche. La vista de todos los palacios es inolvidable.

El primer día después de aposentarnos en el hotel lo primero que hicimos fue hacer el recorrido por al gran canal hasta la estación de San Zacarias al lado del palacio ducal.
Tuvimos suerte porque había asientos en la proa y pudimos hacer todo el trayecto sentados y poder admirar tranquilamente y sin agobios todos los palacios que hay en esta parte del gran canal, que por cierto es la más suntuosa.
Toda esta zona de la plaza de San Marcos aunque es de lo mas monumental, pierde el encanto que tiene esta ciudad, porque hay tal amasijo de personas, que parece que estas en un concierto de Bruce Sprinting. Ya se que yo también soy una de esas personas, pero egoístamente me gustaría que no estuviera tan masificado.
Un consejo que me dieron y que luego no hice, es visitar a esta plaza al amanecer y al anochecer. Me dijeron que cambia radicalmente y sobre todo por la mañana, la luz que refleja la basílica y todo lo que la rodea, es espectacular. Pero lo de madrugar después de tanta paliza del día anterior, simplemente me dió pereza. Para la próxima visita.
Total, que esa tarde aprovechamos para subir al campanilo (9 euros) que tiene una vista completa de la ciudad, hacernos las fotos de rigor con la basílica de fondo y ver el café Florian y el Café Quadri. El primero uno de los antiguos de Europa, pero con unos precios imposibles. La primera vez que fuimos nos sentamos en su terraza y todavía estoy pagando el crédito por la consumición que hicimos. Eso si tienen cada uno una orquesta de varios músicos que da gusto oírlos. En el caso del Florian, un café que fué fundado en 1720 y por donde han pasado Casanova, Lod Byron, Proust, Goethe, Rousseau, Stravinsky, Modigliani, debe de tener algo especial. Pues tambien pasé yo, aunque sea por la puerta.
.
Luego dimos un paseo hasta Rialto callejeando sin rumbo (bueno siguiendo las flechas que ponen Rialto). Mi mujer hizo uso de los Wc de pago que hay por el centro de la ciudad (cada pis 1.5 euros) . Para los muy meones conviene sacar la tarjeta que creo vale 9 euros. Con 6 meadas la amortizas.
Al final cenamos en el restaurante Ómnibus, pegado a Rialto en el Gran canal. Menú turístico sobre 20 euros. La comida corriente pero el lugar inolvidable, que al final es lo que importa. Uno se olvida lo que comió pero nunca donde lo hizo (ni con quien). (foto inferior)


Deciros lo que hay que ver en Venecia es una labor practicamente imposible. Hay tanto que ver que al final seria una lista interminable, pero os voy a dar unos consejos de lo mas importante y de lo que mas nos gustó.

Lo primero es repartirse los dias por barrios o Sestieres que llaman ellos.

Los sestieres son .
  • San Marcos , en el centro.
  • Cannareggio, al norte.
  • Santa Croce y San Polo hacia la derecha.
  • Dorsoduro en el sur.
  • Castello en el oeste.
Al día siguiente nos dirigimos al Sestiere de San Marcos para ver la Basílica y sus alrededores. La entrada a la Iglesia es gratuita (de lo poco que hay gratis en Venecia). Os recomiendo hacer una reserva por Internet y así no tendréis que hacer cola para entrar. Hay que especificar día y hora, pero el que controla la puerta ni lo mira. Imprimir el papel que desde la misma pagina de la Basílica y listo. De todas maneras reservar entre las 11.30 y las 12.30, que es cuando esta iluminada por dentro.
El otro truco es llevar una mochila y dejarla en la consigna (que es gratuita) que esta en la calle Basso (a la derecha de San Marcos mirando de frente). Os dan una especie de ficha y os saltáis la cola. Eso sí, llevar el papel un poco a la vista de la gente que está haciendo la cola, porque sienta como un pedo pensar que os estáis colando.
Una vez dentro podéis ver la famosa pala de oro que esta en el altar, pero le han dado la vuelta para poder verla solo desde atrás, previo pago de 2 euros (que listos). También se pueden visitar las terrazas de San Marcos (3 euros). Al final hay que pagar de todas maneras.
El Palacio Ducal, el uno de los sitios que uno no se puede perder. La belleza y el lujo de este lugar van en consonancia con el poderío que tuvo la republica Veneciana. Que salones, que cuadros, es imposible encontrar otro palacio de esas dimensiones con una pinacoteca tan espectacular. El salón principal es el mas grande del mudo no sustentado por columnas y en su momento una joya arquitectónica. Nosotros lo que hicimos es sacar la entrada para ver los “itinerarios secretos del palacio” (unos 15 euros) . Se puede reservar por Internet y hay recorridos en Ingles e italiano. Lógicamente lo reservamos en Italiano y la verdad vale la pena. Te explican como funcionaba el gobierno, los duces y ministros, como eran las habitaciones privadas y despachos, la sala de mapas, los calabozos para presos políticos y extranjeros (aquí estuvo casanova) y todo aquello que no entra en la visita del palacio.
. Dura una hora y media y luego continuas por tu cuenta viendo el palacio. Total, echas toda la mañana, así que nos fuimos a comer aunque estábamos empachados con tanta belleza y tanto cuadro. Esta zona que va desde la plaza de San Marcos hasta Rialto, ya os dije que es la más concurrida, pero no deja de ser encantadora. La pena es la marejada de gente que hay por todas las calles. Están llenas de restaurantes, tiendas de souvenirs y demás zarandajas. Pero es el precio que hay que pagar por estar en una de las ciudades con mas encanto del mundo.
Comimos en un restaurante pegado a un pequeño canal enfrente de un palacio renacentista. Parecería único, pero en esta ciudad como ese sitio hay 100. Pedimos el menú turístico (unos 25 euros), sino te dan un sablazo que te quedas temblando. La verdad que lo pagas a gusto.
Toda Venecia esta llena de Iglesias. No se cuantas habrá, pero creo que no menos de 80. Se ve que había dinero y que circulaba bien. Nosotros nos sacamos el Chorus Pass , que por 9 euros tienes unas 15 iglesias visitables, sino pagas unos 3 euros por cada una. Total que viendo tres ya lo amortizas.
Lo bueno es que tiene un horario de 10.00 a 18.00 continuado, en cambio las de entrada libre, pues abren según las da la gana. Algunas importantes no las pudimos ver porque cada una tiene el horario que quiere, asi que si pasas y está cerrada, luego ya es difícil hacer la misma ruta. Aunque hayas visto un montón siempre es bueno entrar, aunque solo sea para descansar y poder leer un poco la guía que todo buen viajero lleva consigo como una credencial.
Lógicamente muchas no tienen gran interés ,pero si que hay algunas realmente impresionantes. Vimos tantos cuadros y frescos de Tiziano, Tintoretto y Verones, que no se cuando tuvieron tiempo para dormir. La obra es incontable.
De esta zona nos gustó mucho la Santa Maria Formosa, San Lorenzo y la Pieta, ya os digo que muchas no las pudimos ver. Todo esto esta situado digamos a la espalda del Palacio. Lógicamente no perderse el famoso puente de los suspiros, que no tiene perdida porque hay un huevo de gente haciéndose fotos.
Luego esta la zona que va rodeando el Gran Canal. Por aquí también pulula mucha gente, pero menos que en la otra zona. No hay que perderse lo que ellos llaman campos, que son más que las plazas de toda la vida. La mejores las de San Stefano, Sant Angelo y la peor la de Manín, que edificaron un banco al principio del siglo XX y cagaron todo el entorno.
Interesantes el palacio del Bovolo, la Iglesia de San Salvador , San Moisé y el teatro de la Fenice. Nosotros entramos a verlo. Está remodelado porque se quemó hace unos años, pero es espectacular. El lujo, lo frescos, los salones y los baños (nos ahorramos 1.5 euros cada uno), pues vale la pena. La entrada no es barata (7 e) , pero por lo menos descansas un rato y participas de un lugar mítico donde estrenaron y cantaron los mejores artistas de todos los tiempos. A parte, yo soy siempre de la opinión que ya que estás, ver todo lo que puedas. Lo realmente caro es llegar, no estar allí. Y que luego alguien te diga la famosa frasecita de : Y no entraste en tal o cual sitio ???. Pues yo veo todo lo que pasa por delante mio, aunque sea un moñigo.
.
Cerca de la iglesia de Santa Maria del Giglio (que se que entré pero ya no me acuerdo ni como era, de tantas que vi), está uno de los famosos traghetto gondole. Estas góndolas colectivas te pasan de una orilla a la otra del canal por 0.50 euros. Nosotros las utilizamos varias veces y muchas de ellas íbamos solas, aunque lo normal es que las ocupen 4-6 personas. No da tiempo ni para cantar media canción de O sole mio, pero te quitas el gusanillo de gondolerar. Para los que tengan interés lo normal entre 80 y 100 euros por una hora de góndola. A mí la verdad que no me hubiera dolido gastarlos, pero me palo que todo el mundo te mire cuando pasas. Lo veo demasiado turístico y artificial, pero no niego que tiene su encanto.


Caneraggio.

Es posiblemente el barrio mas autenticamente Veneciano. Por sus calles ves las pequeñas tiendas de ultramarinos, panaderias y comercios propios de gente que reside y hace vida en su barrio. Ves a los chavales jugando por las calles, además sin peligro , que no pasan coches ( hombre se pueden caer a un canal, no se ahogarán, pero con un poco de mierda si que salen). Vimos hasta un instituto que era un antiguo palacio. Que pasada. Me imagino que estará prohibido suspender ( por lo menos arte). Y lo mejor, muy pocos turistas. Aquí por lo menos te sientes un poco partícipe de la ciudad, y no un borrego mas con un plano y buscando un monumento.

Para acceder al barrio atravesamos por el traghetto de San Marcuola ( otra iglesia que no pudimos ver) , que teníamos justo en frente de nuestro hotel. Luego fuimos hacia la derecha a visitar el famoso puente sin barandillas, el único que queda en Venecia y que se encuentra en el Campo de la Misericordia al lado del Palazzo Lezze.
. Hicimos la foto de rigor y nos encaminamos hacia la izquierda para visitar la Iglesia de Santa Madonna dell Orto. Cosa que no pudimos hacer porque no habría hasta por la tarde. Por esta zona encontraréis la tasa de Tiziano. Tenéis que ir por la calle fundamenta dei mori y luego por la bocacalle due del Corti . No es fácil. Yo me perdí varias veces porque los mapas con tantos callejones a veces no coinciden las calles, pero preguntando se llega. De todas maneras, vale la pena, es un pequeño palacete que tuvo mejores épocas y que ahora esta en un estado de penoso abandono.
.
Pegado encontrareis una pequeña placita (campo dei mori) y sus famosas estatuas.
Bajando ya hacia el gran canal pasareis por un par de canales importantes y varios sitios para comer o cenar con unos precios menos turísticos. Así que es una buena zona para repostar sin que te claven. A medio camino se encuentra el famoso ghetto judio. La palabra ghetto proviene del dialecto Veneciano y significa fundición de hierro. Resulta que cuando fueron confinados en el siglo creo que XVII, los recluyeron en esta zona donde justo existía una fundición. De ahí quedo lo de vivir en la zona del gueto y llegó hasta nuestro días, ya con otra repercusión.
La zona es interesante. Se ven los edificios mas altos de Venecia (lógicamente al tener poco espacio edificaban hacia arriba). De ámbito judío hay panaderías con pasteles y panes propios, locales judíos, tiendas con souvenirs ad hoc y alguna sinagoga. Por lo demás es un barrio normal.
Bajamos hasta una calle llena de comercios y puestos de fruta y verduras ( Rio terra Leonardo). En su momento fue canal y luego lo cubrieron para peatonalizarlo. Aquí encontramos el único Mac Donalds que creo que existe en la ciudad. Y por una vez en la vida, no entramos ni a comer un helado. Estos sitios son los comodines alimentarios en el extranjero, pero ya os digo, comer una hamburguesa en Venecia es un sacrilegio.
Esta calle os lleva hasta el puente Guglie ( por las agujas que tiene en el pasamanos) . Desde aquí se ve el puente de los tres arcos (el único que hay con esta forma) y el palacio Lobia. Este palacio era de unos catalanes, que aunque eran ricos al no ser venecianos no le dejaron construir en el gran canal y lo hicieron en el canal canareggio casi pegado al gran canal. Se dice que para impresionar a sus comensales utilizaban cubiertos de oro y después de la cena los tiraban por la ventana hacia el canal para presumir de riqueza. Lo que no sabian los invitados es que abajo estaban las góndolas de sus sirvientes recogiéndolos con unas telas. Ricos sí, pero no tontos.
Aquí abandonamos este barrio. Ya os digo, es una zona para pasear sin agobios y para observar como es la vida rutinaria de los venecianos. Por cierto, sin que se entere mi mujer, las chicas venecianas son guapísimas, me imagino que los chicos también, pero no me fijo tanto. Lo que s curiosos es que muchas llevaban gafas ( debe ser por ver tanta belleza).
Justo pegado al puente se encuentra una parada del vaporetto (creo que era el 2). Como estábamos ya cansados lo cogimos porque hace el recorrido inverso del gran canal.
Al salir al gran canal tuerce hacia la izquierda y rodea la isla saliendo por el canal de la giudecca. De esta manera aunque al principio la vista no es muy bonita (es una zona un tanto industrial), luego vas viendo la zona de Dorsoduro y terminas en el embarcadero de San Zacarias , al lado del Palacio Ducal. Situaros hacia babor (izquierda) para ver la vista, que es muy interesante y de paso descansas un poco los pies.
Iglesias de Cannaregio.
Bueno y con esto termina esta primera parte del relato. Sinó se hace demasiado larga.
Si no os habeis aburrido, esto sigue con  una SEGUNDA PARTE DE VENECIA y OTRA TERCERA,  con los demás sestieres : Santa Croce, San Polo y Dorsoduro. Os adelanto que son los que mas me gustaron.
Arrivederci.

PD. Unos buenos post de Venecia por Inma, para que consulteis.

VER VENECIA 2ª PARTE.

Los sestieres de San Polo y Santa Croce, son los que mas me gustaron. Es una zona intermedia entre la turística y masificada zona de San Marcos y la residencial de Cannaregio, que ya la expliqué en la primera parte de este miserere Veneciano. Por aquí puedes callejear tranquilamente, y saborear la atmósfera veneciana con pequeños toques comerciales, que lógicamente animan y dan luz a las ciudades. Es curioso lo oscuras que se queda esta ciudad por la noche. Tiene una iluminación demasiado pobre para tanto que hay para admirar. Seguramente es parte del decorado para darle ese halo de misterio y glamour que tiene. A pesar de la falta de iluminación, en ningún momento notamos inseguridad o temor de sufrir atracos. Creo que es una ciudad muy segura, talvez quitando la zona de San Marcos, que con las aglomeraciones, lógicamente, deambularan los típicos descuideros.
El sestiere de San Polo se encuentra  nada mas cruzar el puente de Rialto, y el primer campo que os encontrareis es el de Giacomo de Rialto con su iglesia del mismo nombre que está coronada con un reloj de numeración de 24 horas que da la hora aunque  aproximada.  Pero bonito si que es. La iglesia es  la mas antigua de Venecia, pequeña pero coqueta. Por la noche hay conciertos, eso sí, pasando por taquilla. En la misma plaza está el famoso Gobbo (llamado también jorobado).

Una pequeña estatua que puede pasar inadvertida pero con mucha historia. Encima de ella hacian anuncios, denuncias y disertaciones. Ademas  ciertos condenados tenían que realizar una carrera desnudos desde Rialto hasta este lugar, y si conseguían llenar enteros ( eran bareados y machacados por la muchedumbre) , pues se les concedía el indulto. No se yo cuantos llegarian vivos. En esa época que no existía la televisión, el divertimento de la gente eran estas macabradas.
Un poco mas allí se encuentra el mercado de la fruta y el del pescado, que siguen funcionando por las mañanas. Los alrededores están llenos de pequeñas tabernas y cafés donde se sigue la costumbre también española de de tapear. Normalmente, las tapas,  no entran en la consumición sino que se cobran a parte. Barato no es, pero hay que pagar el peaje de la zona. Cerca se encuentra el campo de San Cassiano, junto a este y cruzando el canal del mismo nombre está el restaurante el Al Nono Risorto, muy recomendado por el foro de Los viajeros y que no pudimos catar, porque, o estaba lleno, o no eran horas o lo que sea, pero buena pinta tenía.
En este mismo canal , mas abajo, se encuentra el famoso puente de las Tetas, llamado así porque en su momento por estos lares abundaban mujeres de vida alegre, y para captar clientela pues enseñaban sus atributos pectorales. Este oficio que ha tenido sus mejores y peores épocas, floreció allá por el XVII, parece ser que alentado por el Duce de turno. Se decía que tantas navegaciones y tan largas de los marineros fomentaba el trato carnal por la retaguardia y para que perdiera esa irregular costumbre, pues se abrió un poco la mano, permitiendo la prostitución mas a la vista. Todo sea para levantar la moral de los marineros ( y otras herramientas).



Un poco mas allí se encuentra el campo de Mª Mater Domini. A mí me gusto mucho este lugar. Pequeño y con un par de baretos con terracita , que te clavan por un capuchino 3 euros. Pero si echas un rato y descansas, amortizas la inversión. Por aquí ya empeza a disminuir el tráfico de gente de  gorraconplano  (turistas), y que yo soy un ejemplo calcado según se aprecia en la foto inferior,  y ya hay mas gente, digamos, autoctona. Justo a la vuelta hay una ferretería, si cuando se encuentra uno de estos comercios, es que hay vida inteligente.Todo lo relacionado con las manualidades es síntoma de vida. Ademas tiene lo necesario para ser un biotopo veneciano : el  puente, su canal y un palacio medio en ruinas y si os fijáis con la fachada tan inclinada que mejor hacerse la foto un poco apartado.



Avanzando por la calle del Tintor llegamos al ponte del Megio, ya muy cerca de nuestro hotel. Justó aquí tenéis dos restaurantes muy majos, La zucca y la trattoria Al ponte. Este último, para cenar, es un sitio encantador. A las horas de comida ponen las mesas fuera con sus velitas y mantel de hilo. También tiene su canal y su puente ( como no) . Abajo se ve en la foto, y justo al fondo de esa calle, se encuentra el Campo dei morti (vaya nombre).

No le hace honor a lo que representa. Es una plaza con mucho encanto, que rodea a la  Iglesia de San Giacomo dell Orio . Pues eso, otra iglesia para entrar, sentarse, descansar y mirar el plano. Muy bonito el altar. También hay cuadros de Veronese y  Bassano. Digo yo que todos estos pintores  debian conocer  el Windows Paint, porque hicieron tantos cuadros que no se de donde sacaron el tiempo. La iglesia vale la pena y entra en el Choruss pass.
Nosotros ibamos muchas noches por aquí. Siempre estaba animada con varias trattorias, tiendas de alimentacion , panaderias etc.
Desde aquí soliamos bajar hasta el campo de San Polo, tambíén con su iglesia ( mas obras de Tintoretto, Veronese y Tiepolo) y en la plaza varios restaurancillos . Un poco mas allá está  el Campo dei Frari con la iglesia de su mismo nombre. Esta iglesia gótica, por muy agnostico que uno sea, no se la puede dejar de ver. Majestuosa, con varia tumbas de Duces y la de Antonio Canova (parece ser que solo está su corazón). Y sobre todo porqué aquí esta enterrado Tiziano.
Por esta zona existen pequeños comercios donde se pueden comprar los típicos recuerdos a un precio mas económico.
Junto  al Frari se encuentra la Scuola Grande di San Rocco, con la iglesia del mismo nombre pegada a esta. Estas Scolas ( que hay varias por toda Venecia), se fundaron para socorrer a los necesitados, luego  pasaron a ser una especie de centros de reunión. Con el paso del tiempo  empezaron a  atesorar obras de arte, convirtiendose en una especie de Casinos. Hoy la mayoría son museos, hospitales o centros de culturales, y por supuesto visitables y pagables.
Aquí abandonamos el sestiere de Santa Croce y entramos en el Dorsoduro. Para mí el que mas me gustó. Digamos que es el mas autentico y el menos explotado turisticamente.


Lo primero que hay que ver ( y que nosotros no pudimos ) es la iglesia de San Pantaleón. Tiene una bóveda pintada que es una maravilla. Pero ya se sabe, que  los horarios de las iglesias en Venecia son inescrutables, y a la hora que pasamos estaba chiusa (cerrada). Luego fuimos al campo de Santa Margarita, que suele tener un mercado diario y esta lleno de bares y pequeños comercios. En el se encuentran unas varias residencias y antiguas casonas de las mas antiguas de Venecia. Pegado esta el palacio de Marazzi y otra Scuola, Santa Maria dei Carmini con su iglesia en el mismo paquete. No os la perdais.
Yo os aconsejo , una vez llegado hasta aquí, ir por el canal del Carmini hasta la iglesia de San Nicolo dei Mendicoli ( mendigos). Una iglesia fundada para proteger a los pobres y que su interior os va a sorprender. además el paseo es muy agradable.
Desde este lugar, lo mejor es dirigirse hacia el Campo San Barbana. Lo cruza un canal muy animado y es típico porqué es el único sitio con un ultramarinos flotante. Una barcaza que atraca pegada al ponte dei pugni ( de los puños). Este puente , que aunque parece igual a tantos en Venecia tiene su histioria, ya que se  caracterizó porque de vez en cuanto se zurraban, normalmente parroquianos de barrios rivales, a base de puñetazos y barazos. Esto se mantuvo hasta que empezó a ver muertos.  Digamos que era como la Champion ligue local . En el suelo , si os fijais estan unas huellas que inmortalizan esta  historia.


Por aquí encontraréis restaurantes y terracitas a un precio mas asequible.
Para los cinéfilos, deciros que esta zona del puente de los puños se filmó una escena de Indiana Jones.

Mas hacia abajo, yo os aconsejo visitar la zona de Zattere, que es donde construyen y reparan las góndolas. Cruzais el canal trovaso por el puente de las maravillas ( bonito nombre pero el puente no tiene nada de especial ) . Toda esta zona , que en el mapa tiene forma de  pico, está igualmente llena de palacios, sobre todo pegados al gran canal, iglesias ( San Agnese, Gesuati, San Trovaso etc ) y museos. Fundamentales hay dos, que son : la galeria de la Academia y la coleccion Pegy Guggenheim. Aunque pueda parecer un poco inculto , nosotros no entramos, y la razón es que ves tanto arte en tantas iglesias y Scuolas que quedas saturado. Preferimos callejear.
Justo en la esquina y pegado a la antigua aduana ( donde los mercaderes pagaban los impuestos ), está la Iglesia de la Salute . Majestuosa por fuera, casi se aprecia mejor desde la la otra orilla. Por dentro nos defraudó un poco, pero hay que visitarla. Ademas es gratis. Cierra a medio día, asi que ojo !
Para volver mejor coger un tragheto y cruzar el Gran canal hasta Santa Maria del Giglio . Vuelves al maremagnun del Sestiere de San Marcos y te pierdes un poco por sus calles.


Reconozco que este post me ha quedado un poco espeso, pero es imposible describir tanto arte , palacio, Scuola , sin ser pesado y reiterativo.
Como va a ver otra tercera parte , ya os dejaré unos links para que podáis ver todo lo visitable que hay en Venecia, para que lo consulteis con calma.
Para los que quieran profundizar mas en la ciudad hay un libro muy interesante que se titula : La Venecia secreta de Corto Maltes. Sino quereis comprar el libro, podeis descargar parte de el , por lo menos varias rutas, desde aquí . Este mismo enlace tienes varios planos y un diario de viaje de Venecia . Os será util.
Yo, la verdad que al final  me compré el libro, pero como iba acumulando tanta información, yo creo que me hice la picha un lío con tanto dato. Tan malo es pasarse como no llegar, y a veces clasificar tantos  datos, es complicado. Pero siempre me ha dado mucha rabia el haber estado en un sitio y por desconocimiento dejar de ver algo importante.
Lo malo que en Venecia hay tanta maravilla que la lista es interminable.
Bueno todavia os  queda la TERCERA  parte ( socorro) . Así que temblad bellacos !!!!