MIEDO A VOLAR. COMO SUPERARLO.

Soy una persona que he tenido la suerte de poder visitar bastantes países a lo largo de mi vida. El haber residido en Sudamérica durante 5 años me dio la oportunidad de conocer bastante bien ese continente y a veces esos viajes que realizaba, muchos de ellos en aviones de dudosa reputación, me debieron pasar factura. Lo cierto, y aunque no lo parezca, llegó un momento que fui incapaz de subirme a un avión. No era miedo, era una fobia, que es peor todavía. El miedo lo superas, pero la fobia es de difícil digestión.
Mi ansia por viajar no disminuyó. Hacia viajes en coche y cuando la distancia era mayor lo realizaba siempre en tren. He llegado a ir, por ejemplo a Ámsterdam y a Paris en tren. El último que hice por este medio fue a Roma. No quiero entrar en detalles, pero si os digo que duró 48 horas y encima me costó casi 10 veces mas que en avión. Aquí me planteé superar esta fobia y volver a subir a un avión.
A mí, como le pasa a mucha gente con este problema, no es tanto el miedo a volar, como la angustia que me producía el saber que tenia que ir en avión en una fecha determinada. Esas semanas antes o días antes era tal la angustia que me provocaba, que me sentía incapaz de enfrentarme a ese reto.
A partir de ese momento me hice una digamos mi propia hoja de ruta.
Fui a Psiquiatras, psicologos, leí libros sobre el tema, entre en varios foros, asistí a terapias cognitivas, incluso me apunte a cursos de hipnosis. Realmente ayudan, pero no te solucionan tu problema. El problema lo tienes que enfrentar tu mismo.Al final, es como todo, o le echas huevos o no hay tu tía.



Después de tener toda la información ,como dije anteriormente, me planifique como abordaría el problema. Por ejemplo para dejar de fumar, que lo conseguí hace ya mas de 15 años, me planifique una reducción progresiva y un cambio de hábitos (nada de café ni salir los fines de semana una temporada). Y cuando pensé que estaba preparado abordé el problema y lo superé. Pues aquí hice lo mismo.
Primero me puse un plazo y la forma como abordaría mi fobia para superarla.
Como tampoco me gustaban mucho las alturas, empecé a subir por ascensores de esos transparentes y subir a azoteas de edificios cada vez mas altos. Poco a poco iba controlando la ansiedad, hasta que al final conseguí subir al pirulí que hay en Moncloa y hacer un viaje en el teleférico que hay en Madrid. Lo fundamental es, por menos para mí, ir superando pequeños retos. Eso da confianza y te ayuda a controlar la ansiedad.
Como plazo para subir en avión me lo puse para la primavera del 2005. En esa fecha llevaba 8 años sin volar.
Como para mí era una angustia el hecho de pensar que tenía que ir al aeropuerto, facturar, estar en la sale de embarque, verme en el avión, busque la manera de minimizar todas esas vivencias. Y para ello se me ocurrió hacer un vuelo en avioneta. La gente que me conoce y que luego se enteró de toda la historia, me dijeron que estaba loco, que muchos van en avión pero no quieren montar en una avioneta, que no le ofrece seguridad. Pero yo quería tener la seguridad de si no me consideraba preparado para volar, poder decir que no volaba y no hacerlo (cosa que en un vuelo comercial es imposible, te jodes y vuelas). Para mí la sensación de poder anular en cualquier momento el despegue, era fundamental .
Yo que vivo en Galicia , averigüé que aeródromos había por aquí cerca , y al final , por lo pequeño y por que me salía mas barato (también es verdad), me fui al aeródromo de Lugo (quien lo diría que había aviones en Lugo). Miré las previsiones del tiempo (tampoco me voy a estrenar un dia de tormentas) y un sábado me fui para Lugo. Antes ya reservé una hora determinada. A mi mujer no le dije nada, no sea que me rajara al final y quedara como un pavo. Cuando estaba en el aeródromo conocí al piloto, un chico joven muy majo. Le dije a que venía esactamente, que no era un viaje de placer lo de la visita turística al cielo de Lugo, sino que era realmente una prueba de fuego para poder superara mi fobia. Lo entendió perfectamente y entonces llamé a mi mujer desde la misma pista. Le dije donde estaba y lo que iba a realizar. Primero, no me creyó ( en Lugo un aeródromo ?), pero cuando escucho el ruido del motor no le quedó dudas. Un poco también era por que no fuera la casualidad que aterrizáramos de aquella manera que es mejor no nombrar y luego la avisaran que estaba planchado, en Lugo y en la cabina de una avioneta con otro hombre (parece una película italiana con ambiente gay).
La verdad que verme en la avioneta, explicándome como funcionaba el avión, que sistemas de seguridad tiene, lo que íbamos a hacer, todo eso me dio tranquilidad (además del ansiolítico que me había engullido unos momentos antes). Además te ves participe del acontecimiento y no solo un espectador de un vuelo que parece que vas como una maleta.
Todo hay que decirlo , que aunque la avioneta era para cuatro personas, se me hacia pequeña para nosotros dos. Era bastante enana o yo la veía muy pequeña. Pero como estaba entretenido con el panel y las indicaciones del piloto, pues vamos, que no te enteras.
Bueno, encaramos la pista de despegue. La verdad que es otra manera de ver volar. Aceleró poco a poco y casi sin saber ya estábamos ascendiendo. El despegue es mas suave que el de un avión de comercial y menor la inclinación del despegue (o a lo mejor lo ejecutó así por mi problemática) Es una experiencia singular y si no fuera por el susto que llevaba hubiera sido maravillosa. Ver como te elevas viendo el horizonte, es, o debe ser , espectacular. El hombre superamable. Cada poco me preguntaba como iba, y la verdad que no lo estaba pasando mal del todo. Tal vez el tipo de vuelo, no tan alto (aunque la torta hubiera sido como si te caes de uno más grande), y sobre todo la sensación de que formas parte de la acción, lo cierto es que fue bastante bien. Cuando alcanzamos la altura de vuelo me dijo que si quería coger un poco los mandos, hombre digamos que los agarré, pero ahí se quedó todo. Hubo un momento de pequeñas turbulencias pero me explicó por que se producían , por el poco peso del aparato y por al aire caliente que asciende, pero que eso no era nada para otros viajes que había hecho. Si el que no se consuela es que es tonto.

Vi Lugo desde el cielo o por lo menos he creído verlo. Dimos una vuelta y después de exactamente 20 minutos tomamos tierra. Es curioso como se ve la pista de aterrizaje desde el cielo, para un fóbico como yo, era como la tierra prometida.


Le di las gracias, tomamos un café y llamé a mujer que estaba un poco preocupada.
Para mí fue un gran triunfo, aunque solo era una parte de la hoja de ruta.
Lo siguiente era montar en un avión comercial. Busque un vuelo corto (La Coruña – Madrid), y una fecha 1 de junio viernes. Un horario tempranero para no estar angustiado todo el día, y para evitar angustiarme de mas, fui 2 ó 3 veces al aeropuerto para familiarizarme con el entorno. Eso es muy importante, porque evitas la angustia de llegar a un sitio que no conoces. De esa manera te parece todo más familiar.
Lógicamente estuve atento a la meteorología de ese día, no sea que para ser el primero de mi retorno al los viajes aéreos pillara uno de esos días que se asustan hasta los pilotos.
Pero bueno era la típica mañana gallega, nublado, con claros y posibilidad de lluvias por la tarde. Como iba de mañana pues bien. El viaje lo hice solo, y tal vez es mejor hacerlo con alguien. Vas mas entretenido y tienes menos tiempo para pensar. Por suerte iban unos conocidos, así que por lo menos el embarque y la espera antes de volar se me pasó más rápido.
El vuelo lo hice mejor de lo que esperaba (eso si, con otro ansiolítico). No se como será la sensación de escalar el Himalaya, pero para mi es como si lo hubiera hecho. Me produjo una sensación de seguridad tremenda. Aunque luego regresé en autobús hasta Galicia (no había que tentar a la suerte), para mí fue un gran triunfo.
A partir de aquí ya he subido más veces. Ese mismo año a Bruselas, el siguiente a Estambul, luego a Roma, Praga, Tenerife y varios a Madrid.
El miedo lo sigo teniendo, pero no la fobia que sentía antes y que yo mismo me negaba la sola posibilidad de pensar que fuera a volar. Ahora lo encaro de una manera mas positiva, aunque si utilizo una seria de protocolos que si quiero compartir con el que lea esto por si le puede servir para algo.


Primero quiero decir que existen programas para vencer el miedo a volar. Que yo sepa hay dos uno de Iberia y otro de Alas y raíces. Duran dos días, uno de teoría (alguno creo que utilizan un simulador) y el segundo un vuelo ida y vuelta a alguna ciudad de la península. Los iniciados van acompañados del instructor y un psicólogo. es una buena opción. Creo rondan los 600 euros y deben estar muy bien. No hay mejor solución de los problemas que verse rodeado con personas con el mismo problema.
A mi me pillaba lejos esos sitios y como dije antes yo me planifiqué la forma de abordarlo.
Al final todo se reduce a tragar saliva y subirse al dichoso pájaro de acero. Así que hay que buscar la mejor manera de realizarlo.
Para mí fundamental un pequeño apoyo farmacológico, además como el alcohol no me gusta , pues lo sustituyo por la pastilla que no da resacas. Un medico te recetará un ansiolítico para poder tomarlo por lo menos la noche previa al vuelo y un rato antes de subir al avión.
Hacer unas visitas al aeropuerto para acostumbrarse y evitar la angustia que pueda originarte el lugar.
Viajar preferiblemente acompañado.
Yo suelo reservar los asientos por anticipado y siempre los delanteros ( a mí por lo menos ver toda la gente que esta metida dentro del avión me angustia mas, prefiero no verla).
Yo siempre reservo ventana. Si no me gusta lo que veo la cierro la cortinilla , pero no me siento tan encajonado.
Trato de volar en aviones de tamaño mediano, a más peso, menos se va a tambalear.
Nunca viajo en Low Cost. Te cambian de avión muchas veces, tienen mas retrasos y eso crea mas angustia y suelen volar con menos miramientos hacia el pasaje ( o yo lo creo).
Siempre voy en vuelos diurnos. Los nocturnos por cambios de temperaturas atmosféricas se suelen mover más. Además la oscuridad crea mas angustia.
Trato de volar por las mañana, para no estar nervioso tanto tiempo. Además así aprovecho mas el día a donde voy.
Planifico los viajes entre mayo a septiembre, para evitar la época de mal clima.
En el avión siempre llevo revistas de lectura corta, crucigramas, pasatiempos, cartas etc, todo aquello que me entretenga y no exija mucha atención. Evito los viajes largos, y si no hay mas remedio, lo hago con escalas, o incluso me quedo un par de días en ese lugar. Es mas caro pero veo mas cosas ( hay que ser positivo).

Bueno no se me ocurre mas por ahora. Con el tiempo añadiré mas cosas.

Y si es verdad que es mas seguro que el coche, pero cuando le falla el motor a este último te quedas tirado en el arcén, y en el caso del avión, digamos que tus restos van a estar esparcidos por todos los sitios menos por el arcén.

Ánimo a todos, que la mente igual que va para atras puede ir hacia adelante.

5 mensajes:

pepin dijo...

me parece muy acertada tu manera de afrontar el miedo o fobia y me parece muy bien que no relates tu experiencia yo tambien pienso que el miedo hay que afrontarlo uno mismo y cada uno tiene que saber cual el la mejor manera. yo tambien he decidido afrontarlo empezando por hacer viajes primero de media hora de buelo luego una hora y el próximo que haga sera de dos horas a ver si voy superando la fobia que siento al estar en el aire tambien con ayuda de ansioliticos

Pepe dijo...

hola javier, mi historia pienso que es una historia un poco rara, y es como empezar una casa por el tejado. No he viajado nunca fuera de España tan solo a Lisboa en coche y a Ibiza en barco,no he sido nunca un viajero nato por mi trabajo y ocupacion, aunque siempre lo he llevado dentro de mi.Pero de buenas a primera me he sacado un billete de avion y me voy 32 dias a china,solo y hablando muy poco ingles.Esta es la primera vez que volaré dentro de un avión y estoy totalmente en blanco no sé si tendré miedo o nó.He leido tus comentarios y he tomado buena nota de todos ellos.Gracias

Anónimo dijo...

Es impresionante cómo relatas la angustia que sientes cuando te vas a montar en un avión, no es el hecho en sí de volar, sino la espera en el aeropuerto, facturar el equipaje, subir al avión... Me he sentido totalmente identificada y no he podido evitar que una sonrisa se asome a mis labios, viéndome a mí misma.
No he puesto todavía en práctica mi autocura, pero ya tengo la receta de los ansiolíticos para mi próximo viaje, que será a Londres. Para vacaciones nos iremos a Italia en coche, por evitarnos coger muchos aviones, y porque así veremos muchas más ciudades. Seguro que será una locura, pero creo que veremos más cosas.
Muchas gracias por tu blog.
Nuria

Naturalmente dijo...

Considere un remedio natural homeopático para tratar los síntomas relacionados con la ansiedad y el miedo a volar o viajar. Este remedio le ayuda a aliviar el nerviosismo, ansiedad y miedo de volar. Se debe tomar en las primeras muestras de nerviosismo para alivio a corto plazo trayendo quietud con eficacia, sin sedativos, aliviando la ansiedad.

viajes egipto dijo...

Yo también tengo miedo de volar, he visto muchos accidentes de aviones que no podía ni ver uno, pero una amiga me invito a viajar a egipto, era mi sueño hecho realidad, por lo que tanto mi amiga como la agencia de viajes me hablaron mucho y demostraron su seguridad, hasta que no sé cómo, pero me anime y viaje y la verdad es que fue una experiencia única. El viaje en avión valió la pena, porque es hermoso egipto.

Por lo que le dije basta al miedo, y ahora estamos viendo a donde ir.
Saludos